En el centenario del natalicio de Monseñor Carlos González Cruchaga

Monseñor Carlos González dejó una huella imborrable no sólo a través de su legado, sino que también en las personas que lo conocieron. Los siguientes videos testimoniales dan cuenta del indeleble recuerdo que dejó en algunas de ellas.

A Romualdo Aburto, Monseñor Carlos González lo inspiró a seguir el camino misionero, siempre al servicio de los más postergados.
Al padre Andrés Pérez, lo marcó el profundo amor de Don Carlos por Jesús. Para él, esta característica fue tremendamente inspiradora en su vida sacerdotal
Marisol Figueroa admiró desde siempre la capacidad de Don Carlos para escuchar a la gente y comprender lo que realmente necesitaba.
Para Edita Cruzat, escuchar a Don Carlos era quedar llena del Espíritu Santo; sus palabras le llegaban a lo más profundo del corazón.
Para Claudia Varas, Don Carlos fue un ejemplo de buen pastor, al servicio de todos y un hombre que tenía a Jesús como eje de su vida.
Jorge Ramos admiraba de Don Carlos su capacidad de apoyar a quienes habían caído, su gran solidaridad y su amor por el campesinado.
El padre Gilberto Rojas es un convencido que Don Carlos dejó una huella imborrable en la iglesia y en las personas que formó.
Los testimonios de Eugenio Denegri, Jorge Brito Obreque y Fernando Reyes muestran a Don Carlos como un hombre tremendamente cariñoso con las familias, comprensivo y, sobre todo, como alguien que alzó la voz por los que no podían
Para Custodio Moyano, Yerka Yugovic y el Padre Mario Molina, Don Carlos es símbolo de gratitud, de sencillez y humildad. Él veía en el otro, toda la dignidad del ser humano