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Rector no comparte proyecto que busca suspender pago de aranceles y destaca medidas adoptadas por la institución

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La autoridad indicó que, de aprobarse esta iniciativa, repercutiría negativamente en todas las instituciones educativas. Asimismo, recalcó las acciones paliativas realizadas por el CFT San Agustín para que los estudiantes puedan sobrellevar este proceso, debido a la emergencia sanitaria derivada del Covid-19.

El actual contexto que enfrenta nuestra sociedad debido a la pandemia del Covid-19 ha impactado fuertemente a diversos sectores de la sociedad en todos sus niveles y ha traído consigo la modificación de sus tradicionales formas de entregar los servicios. La educación no es la excepción, las instituciones educativas de todos los niveles han debido variar su modalidad presencial a una online, para lo cual han adoptado medidas para permitir la continuidad del proceso formativo.

Frente a esto, la semana pasada se debatió en la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados una moción parlamentaria que busca suspender el cobro de matrícula y aranceles en la educación superior mientras dure el estado de excepción constitucional que rige al país debido a la emergencia sanitaria derivada del Covid-19.

Sobre esto, el rector del CFT San Agustín, Sergio Morales Díaz, señaló que, de aprobarse esta iniciativa, repercutiría negativamente en todas las instituciones de educación superior, pero principalmente en algunas con mayor fuerza, dependiendo de las características propias de cada organización. “Cada institución educativa –explicó– cuenta con un presupuesto, el cual se elabora minuciosamente en función de estudiantes vigentes y de acuerdo a la duración del servicio que éstos recibirán. De postergarse el pago, la institución educativa estaría obligada a prescindir de compromisos que debe contraer para dar cumplimiento a los planes de estudio, tanto servicios como capital humano”.

La autoridad indicó que los presupuestos de las instituciones no tienen la capacidad de poder hacer frente a este evento, por lo que, como consecuencia, podrían entrar en una cesación de pago por insolvencia técnica. “La capacidad de enfrentar situaciones extraordinarias, como lo sería una postergación de los ingresos, sólo la pueden mantener unas pocas instituciones que tienen un capital de trabajo, reservas y capacidad de endeudamiento, lo cual haría que se destruyeran muchos proyectos educativos y se concentrara la industria técnico profesional en sólo aquellas que tienen condiciones para ser potenciales receptores de préstamos bancarios”, advirtió.

“Si para los legisladores –agregó– es relevante e importante perseverar con esta iniciativa, deberían al mismo tiempo generar los instrumentos que permitan que este proceso transitorio no lesione la calidad del proyecto educativo que hizo al estudiante elegirlo. Por lo que considero que es más viable buscar un acuerdo entre las familias y el proveedor del recurso educativo, que transferir la problemática a las instituciones”.

Medidas institucionales

Consecuente con lo propuesto por el rector Morales, entendiendo el contexto y la realidad de las familias, el CFT San Agustín ha desarrollado una serie de acciones paliativas para que los estudiantes puedan sobrellevar este proceso, apoyando a aquéllos que, producto de los efectos de esta pandemia, están teniendo problemas para financiar sus estudios y/o no cuentan con los medios para para cursar las clases a distancia.

Para dar respuesta concreta y eficiente a esta contingencia con sus propios recursos, la institución tuvo que hacer una adecuación presupuestaria, adoptando una serie de acciones para dar respuesta a esta situación excepcional; se entregaron 1.320 equipos computacionales y 2 mil planes de conectividad con 60 GB de datos y minutos ilimitados a estudiantes que indicaron no contar de uno o ambos soportes para acceder a las clases a distancia y que son beneficiarios de Gratuidad, algo inédito a nivel del sistema de educación superior en el Maule. Asimismo, se decidió flexibilizar el pago de las cuotas de arancel de marzo, abril y mayo, las cuales podrán regularizarse durante el término del primer semestre, para quienes lo necesiten. Del mismo modo, se reforzó el fondo interno para apoyar a los estudiantes con beneficios de movilización, alimentación y otros que sean necesarios de acuerdo a la contingencia.

“Hemos trabajando arduamente –indicó la autoridad del CFT San Agustín– desde cada uno de los estamentos de nuestra comunidad, para que esta contingencia no paralice nuestros servicios, que se enfocan principalmente en dar respuesta a los sueños y anhelos que miles de familias han depositado en nuestra institución”.